22 Feb 2011

Cómo lee la gente que no sabe leer: libros para el tercer mundo

2 Comments Compras, General, Herramientas, Noticias


Supongamos que eres una persona solidaria. Y que, dado que lees este blog, te gustan los libros. ¿Hay alguna asociación de ayuda al tercer mundo relacionada con los libros?

La hay, se llama Literacy Bridge, pero seguro que no te imaginas cómo funciona…

¿A qué problemas se enfrenta cualquier asociación de este tipo?

Hay (al menos) tres problemas a los que debe responder una asociación que quiera promover el empleo de libros en el tercer mundo:

  • Idioma. No todas las comunidades empobrecidas hablan inglés o español. Hay muchísimas que poseen sus propios dialectos en los que no hay apenas material escrito.
  • Contenidos. Incluso si hay libros escritos en los dialectos de esas comunidades, seguramente no sean contenidos de utilidad para esas comunidades (medicina, agricultura, educación, etc.)
  • Analfabetismo. Incluso con libros escritos en el idioma o dialecto adecuado y con información relevante para la comunidad, nos enfrentamos con el problema más grande: la mayoría de la población será analfabeta.

El catch-22 es difícil de resolver, pero la gente de Literacy Bridge lo ha evitado de una manera ingeniosa: no se proporciona material escrito, sino hablado.

Y para ello, emplean la tecnología del Talking Book (el libro que habla).

Literacy Bridge tiene como misión proporcionar a niños y adultos las herramientas para compartir el conocimiento y la alfabetización, como un medio efectivo para conseguir avances en la educación, la salud, el desarrollo económico, la democracia y los derechos humanos.

Definen el Talking Book como el dispositivo de audio más barato y duradero, que ha sido diseñado específicamente para comunidades analfabetas y que viven sin electricidad . El aparato, evidentemente, usa pilas.

Los colaboradores locales de Literacy Bridge emplean el dispositivo para grabar información sobre educación, salud y agricultura en el idioma o dialecto local. Se enseña a utilizar el dispositivo a la comunidad, que puede emplearlo para aprender o para enseñar a su vez.

Visto así, puede parecer una simple grabadora. Sin embargo, el Talking Book va mucho más allá y proporciona tecnología avanzada sin añadir complejidad de uso al aparato: permite la copia (sin ninguna tecnología adicional) de contenidos entre dos dispositivos, permite acceder a la definición de palabras y ajustar el ritmo de lectura para cada persona, permite trabajar con juegos de respuesta múltiple, descargar contenidos de Internet (con alguna conexión externa), etc.

Por otro lado, el Talking Book está especialmente diseñado para resistir situaciones climatológicas extremas como desiertos o selvas tropicales.

Os dejo un vídeo explicativo del funcionamiento (está en inglés, pero el funcionamiento del aparato se entiende fácilmente):

Talking Book Demonstration from Literacy Bridge on Vimeo.

Mantener y propagar la información y la cultura local de forma oral es algo que el hombre ha hecho desde siempre. Que nuestros avances tecnológicos – muchas veces inútiles y caprichosos – permitan que este conocimiento se preserve y ponga a disposición de comunidades desfavorecidas para mejorar su desarrollo es algo que debería enorgullecernos a todos los que disfrutamos de los beneficios del primer mundo.


Comparte esta entrada:
  • Facebook
  • Twitter
  • StumbleUpon
  • Digg
  • del.icio.us
  • Meneame
  • Google Buzz
  • Bitacoras.com
  • email
Tags: , , , ,
written by
The author didn‘t add any Information to his profile yet.
Related Posts

2 Comentarios a “Cómo lee la gente que no sabe leer: libros para el tercer mundo”

  1. Reply W says:

    No tiene mucho que ver, pero hay otro tipo de gente que no sabe leer y se las apaña leyendo tebeos. Que no tengo nada en contra de los tebeos, que me parecen tan válidos literariamente como la novela o el relato, pero, a propósito de una entrada que comenzabas mencionando a los lectores que no leen cómic, quisiera aprovechar para arrojar vergüenza sobre la gente que lee novelas gráficas sin haberse leído una novela en su vida.

  2. Reply Pedro says:

    Hola,
    Uff, eso sí es un offtopic en toda regla 🙂

    Dar una respuesta correcta a lo que planteas puede ser material para un post interesante. Personalmente creo que lo importante es disfrutar de lo que se lee.

    El estilo de vida que llevamos y la influencia de los amteriales audiovisuales potencial la validez del cómic (o la novela gráfica) como medio de lectura. No es fácil encontrar 10 ó 12 horas para leer una novela de 800 páginas, y el tener que repartir el tiempo de lectura entre muchísimos días propicia que el placer de la lectura se diluya, así como la fuerza de la propia novela.

    Una novel gráfica, por otro lado, requiere mucho menos tiempo y “dedicación” para leerse. Es un disfrute más inmediato. Y, además, es una narrativa visual, mucho más cercana a la película que a la novela escrita y, guste o no, nuestra sociedad se basa en la imagen y no en la palabra. El disfrute que proporciona es más inmediato.

    Estoy contigo en animar a los que sólo lean cómic para dar el salto a la novela, pero también animo a los que leen novela a que exploren el mundo de la novela gráfica: no son incompatibles y creo que cada uno tiene su lugar.

Deja un comentario