17 Sep 2012

Lectorware: soluciones contra el ruido

11 Comments Compras, General, Herramientas


Leer es un proceso activo: el lector necesita poner en marcha funciones y mecanismos, no basta con darle a un botón. El lector requiere además unas condiciones adecuadas, un entorno sensorial correcto para poder desplegar esas funciones: una iluminación suficiente y bien dirigida, una posición corporal cómoda, un intervalo concreto de distancia y ubicación del texto con respecto a la vista, etc.

En esta entrada no voy a hablar de libros, sino de algunos de los complementos que he encontrado para subsanar deficiencias de mi entorno o, mejor dicho, para contrarrestar una de las condiciones adversas del mismo a la lectura: el ruido.

Como la mayor parte de los lectores, una vez comenzado un libro, el mundo desaparece. Me encuentro inmerso en la realidad que plantea el escritor y gran parte del disfrute de la lectura deriva de ese aislamiento. Sin embargo, esa barrera que se levanta no cumple sólo una función evasiva sino que es un precepto fundamental para la ejecución del proceso lector: no se puede leer sin concentración. El ruido (entendido aquí como cualquier sonido capaz de sobrepasar el umbral de distracción del lector y alterar su estado de concentración) no es sólo cuestión de decibelios: un susurro en el oído puede sacarnos con facilidad de una lectura aunque apenas sea audible, mientras que cierta música ambiental o canciones que hemos oído cientos de veces no perturban nuestro quehacer.

Caben al menos dos aproximaciones al problema del ruido: bloqueo o inversión de onda.

 

Bloqueo

La primera técnica es conocida por todos. El sonido se trasmite a través de la materia en forma de ondas. En ausencia de materia (por ejemplo, en el espacio), éstas no pueden viajar y, por tanto, no hay sonido. Como lectores, el aire es el elemento al que hay que vencer para evitar que esa propagación llegue a nuestros tímpanos. Para minimizar el ruido basta con bloquear las ondas sonoras: paredes más gruesas o con un revestimiento especial ayudan, pero si el sonido viene de dentro (como en el caso de radios o televisiones en la misma habitación), lo normal es usar cascos aislante o tapones.

En mi caso, descubrí hace tiempo unos tapones específicamente diseñados para esto: los tapones auditivos de espuma Moldex.

Su principal característica — para lo que aquí nos interesa — es su nivel de reducción de ruido de 33dB. Todo sonido que vaya a penetrar el conducto auditivo encontrará esta barrera y saldrá atenuado. Se utilizan (si no éstos, otros similares) por corredores de Fórmula 1, por ejemplo.

Son una minúscula inversión para lo que ofrecen (no olvidemos que leer no se hace sólo por placer; también los estudiantes necesitan concentración). Se venden en farmacias: dos pares cuestan 1,5€.

 

Inversión de onda

Esta técnica es mucho menos común, y puede no comprenderse al principio. El sonido se transmite en forma de ondas, que se pueden representar de la siguiente manera:

 

El eje horizontal (tranquilos, no voy a entrar en formalismos ni complejas teorías) representa el “silencio”, la ausencia de sonido. Simplificando, cuanto mayor sea la amplitud de la onda, cuanto más “alta” y “baja” sea, cuanto más se separe en definitiva del eje horizontal, más fuerte será el sonido. Para reducir su intensidad, se puede acortar esa altura, haciendo más “pequeñas” las ondas, que es lo que se logra con los tapones, por ejemplo.

O se pueden emitir ondas “contrarias” que cancelen la altura al sumarse.

Como sé que aquí he perdido a más de uno, me explicaré mejor: si, digamos, tengo una onda que se eleva 50db, en teoría puedo emitir otra onda totalmente contraria, una especie de antisonido. Cuando se solapen ambas ondas, el resultado será que se cancelan, que la suma de las dos nos da 0dB, el ansiado silencio:

No es necesario entender cómo se logra ese efecto, sólo que es posible lograrlo. Existe toda una gama de auriculares que detectan mediante micrófonos el sonido exterior y emiten ondas opuestas hacia los oídos, produciendo el silencio (dentro de unos límites).

Los que yo utilizo son los Bose QuietComfort 15:

A diferencia de los cascos habituales, los QuietComfort requieren una pila AAA para funcionar. En teoría, son capaces de contrarrestas ondas de hasta 120dB.

Disponen de un botón de encendido: si no tienen batería o no se activan, no funcionan. Es decir, por más que se conecten a un iPod, no reproducirán ninguna música si no están encendidos, a diferencia de los cascos tradicionales.

Esto se debe a que los ingenieros decidieron dotarlos de una capacidad de funcionamiento autónoma: la cancelación de ruido. La batería incorporada es a la vez prisión y libertad: si se agota, no funciona. Pero si no quieres oír música y lo único que buscas es aislamiento, la clavija donde va el cable se puede extraer, dejando los cascos operativos sin incómodas ataduras.

Originalmente pensados para ejecutivos que volaban con frecuencia y que deseaban reducir el estrés y la fatiga que causan los turbinas, su precio no es ninguna broma: 301,81€.

¿Merecen la pena? Para mí, sí, pero no me atrevería a recomendarlos libremente. Mi “caso de uso” es una televisión con volumen algo elevado a dos metros, sin ningún elemento físico que se interponga. El resultado con los cascos encendidos es la supresión total de todo sonido excepto algunas voces, que se quedan en la mínima expresión pero no desaparecen completamente. Curiosamente, los cascos sí son capaces de suprimir voces reales — no reproducidas — más cercanas.

Por supuesto, ambas soluciones — cascos y tapones — pueden combinarse, rozando el cero absoluto sonoro.

Esta configuración es la que utilizo actualmente, y os aseguro que mis lecturas (y mis nervios) lo agradecen.

 


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11 Comentarios a “Lectorware: soluciones contra el ruido”

  1. Reply Miquel says:

    Guau,

    interesante y, sobretodo, por su planteamiento teórico y el tipo de soluciones aportadas, digno de un lector de ciencia ficción 🙂

    A nivel personal, a mi no se me pasaría por la cabeza gastarme 300 euros en unos auriculares sólo para aislarme del ruído, pero me imagino que la forma de verlo es que como función extra, ¿no? Además de servir como auriculares convencionales también te aisla.

    En casa, el ruído no suele ser un problema. En general, si por la noche yo quiero leer y mi pareja ver la pele, no suelo tener problemas para ignorar el volumen del aparato, tal vez por mi enorme entrenamiento leyendo en transporte público. Mi capacidad de generación de burbuja personal es grande, creo, ya lo era cuando estudiaba. Tienes que pensar que yo me pongo a leer (según que libros no, claro) en la cola del supermercado, en el parque, caminando por la calle… si incluso me subí al carro de los audiolibros para poder leer en bicicleta o conduciendo XD Luego hay quien me llama raro o antisocial… pero como tienen razón yo no me enfado.

    Cuando estamos en casa de mis padres es otra historia… allí la televisión está encendida todas horas y como mi madre tiende a sordear… bueno, puedes imaginar. En ese caso mi solución suele ser huir a otro lugar, directamente, o escuchar determinados discos en el ipod. Algunos discos de jazz o instrumentales me son excepcionalmente útiles como apoyo al aislamiento.

    El tema de las estrategias de cada lector para encontrar su entorno personal en un contexto cotidiano ruidoso me parece muy interesante.

    • Reply admin says:

      No podía ser de otra forma XDD, y seguro que alguien con más conocimiento que yo podría aportar soluciones más innovadoras, pero en estas secciones sólo hablaré de lo que he probado o utilizado en alguna ocasión.

      Efectivamente la idea no es que sólo aíslen del ruido: la cancelación de señal exterior permite crear un ambiente idóneo para escuchar música, pues filtra el ruido externo. No tengo claro que la calidad del sonido esté acorde al precio (no soy un melómano y no puedo apreciarlo). Yo los compré exclusivamente por la función de cancelación y estoy muy contento con ellos, pues marcan la diferencia para poder leer, pero es evidente que a muchísima gente la primera solución – unos buenos tapones – será sufiente.

      Una abrazo y gracias por comentar.

  2. Reply Saya says:

    Bueno yo recuerdo que en mi época de estudiante (a la que he vuelto por cierto -.-) me ponia canciones que me gustaban para estudiar, y recordar mejor las cosas, obviamente concentrarme mas ayuda a recordar mejor. Suelo leer por las noches cuando todos duermen y todo esta off, y eso que tengo minusvalía auditiva y durmiendo me cae una bomba al lado y no me entero xDDD pero si, me gusta leer con todo en silencio y sumergirme en el mundo de lo que estoy leyendo. Buena entrada ^^

  3. Reply Carlos says:

    Me has dejado de piedra y la cancelacíón de fase en tiempo real, de natilla de chocolate. Eres un profesional.

    La verdad es que en mi caso no tengo problemas para aislarme cuando leo, y como Miquel soy buen lector en transporte público. Me da más problemas la falta de luz y últimamente me noto incómodo de la vista. Se hace uno viejo.

    Lo que tienes que explicar, no necesariamente aquí,es cómo has conseguido convencer a tu familia de gastar 300 eurazos en unos cascos que no suenan sin que tengan que intervenir Servicios Sociales.

    Eso sí es ciencia ficción.

  4. Reply @andrespuentes says:

    Wow… eso es tomar soluciones drásticas.

    Me temo que a mi me pasa como a ti. Soy incapaz de leer si existe el más mínimo jaleo alrededor, con el añadido de que tampoco puedo optar por escuchar música mientras leo.
    He probado con Jazz, clásica, instrumental, new age… nada.

    Voy a comenzar por probar los tapones, porque como dice @carlos, eso de gastar 300€ en unos “cascos que no suenan” se me antoja harto complicado de explicar a la jefa.

    • Reply admin says:

      Hola Andrés, ¡bienvenido! 🙂

      Sí, no fue una decisión fácil, la verdad, porque no es precisamente barato el tema, pero me alegro de haberlo hecho. Como no llevan cables — salvo si quieres escuchar música — te los puedes llevar y poner cómodamente en muchos sitios, no sólo en casa (bibliotecas, cafeterías, etc.) aprovechando los tiempos muertos con mayor rendimiento. Pero salvo casos extremos (o extremistas) como yo, con los tapones va MUY bien.

      ¡Ya me contarás!

      Un saludo y gracias por comentar.

    • Reply admin says:

      Sobre la música, últimamente ando con Pat Metheny muy bajito (instrumental) y amortigua el último eco de las voces que se filtran a través de los cascos. Pero prefiero no poner música alguna si lo puedo evitar.

  5. Reply Yami says:

    Hola!

    Encontré su blog gracias a un anuncio que leí, no recuerdo en qué página exactamente, pero hablaba sobre consejos para escritores de novelas de ficción y fantasía.

    Personalmente quiero agradecerle mucho esos datos que me sirvieron bastante, tengo 16 años, pero tengo una pasión por la escritura desde que era muy pequeña jejeje cuando recién aprendí a leer comencé a escribir mis propios relatos cortos que resultaban muy infantiles, desde mi punto de vista, pero que sin embargo lograban maravillar a los adultos. A través de los años me he ido perfeccionando y espero algún día poder publicar las novelas que tanto me gusta escribir. Y, afortunadamente, desde muy pequeña acuñé el inglés como segunda lengua, por insistencia de mis padres que, como buenos comerciantes, se daban cuenta que este idioma era el que llevaba al mundo.

    Quería agradecer personalmente su ayuda en esta etapa de mi desarrollo como escritora, sé muy bien lo “riesgosa” que es esta profesión, pero es algo que me apasiona y considero que es un don muy hermoso, asique continuaré pasandome para poder seguir leyendo sus tan buenos consejos

    • Reply admin says:

      Hola Yami, bienvenida.

      Gracias por pasarte por aquí. Siempre es agradable ver que el trabajo sirve a alguien y no sólo se queda colgado en la red, muerto. El artículo del que hablas lo colgaré en unos días aquí (fue un encargo de otra web, pero sigue siendo mío) así que lo verás de nuevo y podrás volver a leerlo 🙂

      Gracias por comentar.

  6. Reply Yhazarus says:

    Pues yo necesito para tener buena cancelacion porque los tapones me producen presion y dolores de cabeza al rato u oirmela y estos qc he visto acaban fastidiandose al igual que los qc25,opte por unos creative aurvana que disminuyen poco y solo quitan voces a media distancia con ruido gris por ejemplo mejor,pero persisten especialmente con mis vecinos plastas voceras, con mi familiares brasas que en media oposicion se les ocurre cada 30 min o menos comentar algo ente habitaciones pues me tienen frito,con puertas que cierran mal y pasa todo el sonido para ellos pues son los que lo perpetran les parecen más cortos los ratos,ja,pero de eso nada,antes tiraba con tapones pero no me molestaban tanto.Que maldita sociedad de contaminadores acústicosmacusndo termine me hiré a casa tranquila y alli no chillara ni nadie incluidos familares si no querran que los eche,sin ceramente a mi me gusta el silencio y la calma

  7. Reply raul says:

    Me gusto mucho tu artículo y creo que me va a servir, gracias.

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