27 Sep 2012

Cinco consejos para escritores noveles de ciencia ficción y fantasía

11 Comments Ciencia Ficción, Concursos, Fantasía, Novela, Relatos


En miles de páginas, blogs, revistas y libros encontrarás consejos generales para escritores noveles: escribe a diario, considera tu audiencia, ten una presencia en redes sociales, etc.

Aquí no voy a repetir esos consejos. Todos ellos son válidos, independientemente de lo que escribas. Lo que encontrarás a continuación son consejos específicos para quienes se inician en la escritura de ciencia ficción y fantasía.

1. Aprende inglés.

Seguramente no buscabas este consejo. Creo oírte decir “eh, ¡vamos!. Quiero trucos sobre cómo crear monstruos y técnicas para narrar historias sobre universos paralelos. ¿Para qué demonios quiero aprender inglés?”.

Y sin embargo, es posiblemente el segundo mejor consejo que puedo darte.

El panorama mundial de la ciencia ficción y la fantasía está dominado por el inglés. Puede que esto cambie en el futuro y el chino sea el idioma de referencia pero, mientras llega el momento, el inglés es la lingua franca de la literatura fantástica. Los grandes premios son para obras en inglés, las grandes publicaciones, antologías, editoriales son estadounidenses o británicas.

En el pasado festival Celsius se preguntó a muchos de los autores españoles que acudieron si vivían de la escritura. Sólo dos de ellos lo hacían: uno de ellos es un autor de éxito internacional y el otro escribía ciencia ficción y fantasía “adulta” y tuvo que pasarse al mercado YA (young Adult) para lograr suficientes lectores.

El resto no vendía como para poder vivir de sus libros. España no es un país de gran consumo de literatura fantástica, e incluso las grandes sagas internacionales tienen problemas para sobrevivir en nuestro mercado. Si de verdad quieres tener una oportunidad, plantéatelo muy en serio: leer y escribir en inglés puede marcar la diferencia entre terminar una novela y terminar una novela de nivel internacional susceptible de venderse en cualquier país.

Ignora este consejo bajo tu propia responsabilidad.

2. Suscríbete a varios magazines de ciencia ficción y fantasía (en inglés).

De todo lo que se publica dentro del género fantástico, sólo una minúscula parte se traduce al castellano. Con esta breve selección tendrás una visión sesgadísima y tardía del panorama fantástico y el estado el arte. Tus historias no alcanzarán los estándares actuales porque simplemente no los conocerás.

Incluso si crees que basta con utilizar los servicios de un traductor para pasar tu texto al inglés, debes  conocer los tropos y técnicas y temas que se manejan o ser un escritor con pocos recursos y una visión pobre sobre el terreno literario al que quieres dedicarte.

La mejor forma de estar al día es leer varias decenas de novelas al año, pero es posible que no puedas mantener un ritmo tan elevado de lecturas. Las historias breves publicadas en revistas internacionales como Lightspeed o Clarkesworld son la solución de compromiso: hay pocas personas en el mundo que conozcan  mejor que sus editores el nivel requerido para un texto. Cada mes, seleccionan un puñado de relatos de cientos de candidatos y los incluyen en sus revistas.

Manténte al día leyéndolas.

3. Suscríbete a revistas de investigación especializadas. Y utilízalas como material para tus historias.

Si en el punto anterior te recomendaba leer mucha ficción, aquí te recomiendo algo que en apariencia (pero sólo en apariencia) es lo opuesto. Si pretendes escribir ciencia ficción, lee revistas sobre astronomía o química orgánica, por ejemplo; si tu campo es la fantasía, prueba el análisis histórico o los estudios mitológicos. Si puedes, lee de ambas categorías independientemente de lo que escribas. Todo lo que aprendas o recuerdes enriquecerá tus textos, aunque no seas consciente de ello.

Por ejemplo, llegará el momento en que tengas que hablar de supernovas. Como escritor, tendrás más recursos a tu inmediata disposición si has leído sobre ellas y conoces cómo se forman y operan. Podrás ofrecer detalles que hagan tus relatos más veraces, más sinceros, más exactos. Tus lectores lo agradecerán. Pero incluso si no hablas estrictamente de supernovas, tu escritura se beneficiará de esas capas del humus de la mente que menciona Tolkien como el origen de las historias.

Esta recomendación tiene una segunda parte que no es pasiva: en cada revista que leas, busca algún artículo, elemento o detalle sobre el que trabajar y crea algo con él. Puede ser un relato breve, un esquema de magia, el uso de una técnica o simplemente completar una descripción que utilice algo de lo que has leído. Todas las ideas valen, porque lo importante no es la calidad directa de lo que obtengas, sino que mejores tu capacidad de trabajar sobre cualquier material y producir algo original con él. Sin embargo, no basta con que imagines lo que vas a hacer con él, sino que de hecho lo hagas: escríbelo, obtén algo tangible.

Es importante que hagas este ejercicio con cada revista que leas: no importa si no te ha interesado nada de lo que has leído, si ya conocías parte de sus contenidos, o si no te apetece: se trata de crear una rutina, de que los músculos de tu imaginación estén siempre en forma. Sáltate esta práctica una sola vez y, como ocurre con el resto de hábitos, tus músculos se resentirán. Ejecútala rigurosamente y adquirirás una enorme confianza en tus habilidades que te será necesaria primero en la larga distancia de una novela y después a lo largo de tu carrera.

4. Comienza con relatos breves. Continúa con una saga.

El mejor sitio para empezar a escribir son los relatos breves. Historias cortas que puedes terminar en una tarde y revisar durante una semana. Si logras producir historias a este ritmo, en un año habrás escrito 52 cuentos: seguramente en alguno de ellos haya algo aprovechable.

Si es así, envíalo a una publicación internacional y comprueba tu progreso. Si no puedes permitirte un traductor y tu nivel de inglés no es suficiente, busca revistas, concursos o antologías en castellano. Posiblemente no harás dinero con tus relatos, pero lo que de verdad te interesa ahora es saber en qué nivel estás moviéndote. Si empiezas a ser premiado y tus textos empiezan a publicarse, tu escritura va por buen camino. Además, estarás ganando visibilidad. Y lectores.

Pero los relatos breves son sólo el punto de arranque: la fantasía y la ciencia ficción palpitan al ritmo de las novelas. Cuando estés listo, salta a esa distancia.

Completar una novela y venderla, pese al enorme reto que supone, es sólo el segundo paso. Un editor no apuesta por un nuevo talento si cree que va a perder dinero (lo que dicho sea de paso es exactamente lo que suele ocurrir con los nuevos talentos). Pero tendrá los ojos más abiertos si hay solución de continuidad, si lo que el escritor novel le ofrece no es una única obra, sino el primero de sus libros basados en un universo propio.

Los editores apuestan por los libros, pero también por los autores. Si sólo tienes una novela, ésa es tu única baza. Si, en cambio, ofreces un plan de futuro, una serie de libros que puedan seguir vendiéndose y que atraigan a los lectores que ya ha capturado la editorial gracias a tu obra, encontrarás una mejor recepción a tu trabajo. No necesitas tener ninguna otra novela escrita o desarrollada, pero sí haber previsto varias alternativas sobre cómo continuar tu primer trabajo.

Una advertencia importante: si bien una trilogía puede ser atractiva para un editor, asegúrate de que cada uno de los libros puede leerse de forma independiente y tiene un final suficientemente cerrado. Los editores pueden negociar los derechos de una novela sabiendo que hay más en curso, pero no comprarán la segunda si la primera no se vende bien. Los lectores, por su parte, no quieren sentirse atados a sucesivas novelas de una saga si deben entrar en el universo del autor por un libro concreto y éste no les convence. Si tus novelas están emplazadas en un territorio común pero pueden leerse independientemente, tendrás más posibilidades de venderlas y de que los lectores accedan a ellas.

5. Menos construcción de mundos y más calidad.

Uno de los grandes riesgos que afrontan los escritores noveles de lo fantástico es ensimismarse en la construcción de universos sin terminar jamás de escribir sus novelas. Asegúrate de disfrutar de tu trabajo y de crear mundos extraños y únicos, pero no olvides que sólo son medios para contar historias: están a su servicio. Tómate el tiempo necesario para crear tu mundo y sus reglas, pero si no tienes una buena historia que contar, no tendrás un lugar para colocar estas ideas en las que tanto has trabajado. Y cuando tengas tu relato perfilado, evita la tentación enloquecedora de inundarlo con detalles que sólo son imprescindibles si aportan a la narración. En caso de duda, no los incluyas.

Hace un tiempo esto significaba que gran parte del hermoso trabajo de construcción de realidades que se realizaba era completamente invisible al lector (esto no es exactamente cierto, pero no es relevante para el artículo). Hoy día esto ha cambiado. Es muy sencillo crear una web para tu libro y colgar allí todo tu worldbuilding. Tus novelas no son enciclopedias, sino historias en las que tu universo está vivo.

Si me preguntas en qué deberías estar trabajando en todo momento, no será en crear más worldbuilding: recuerda que eres escritor, no arquitecto.

Trabaja en perfeccionar tus textos, en emplear mejores palabras, construir mejores frases, inventar mejores metáforas, esculpir mejores personajes, colocar mejores cliffhangers y converger hacia mejores finales.

Porque el más importante de todos los consejos es éste: escribe lo que quieras, pero escríbelo bien.
(Nota: este artículo se publicó originalmente en Tregolam).


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11 Comentarios a “Cinco consejos para escritores noveles de ciencia ficción y fantasía”

  1. Reply Mara Oliver says:

    Oído, cocina!!! 😉
    un abrazo

  2. Reply Iballa says:

    Muy buenos consejos! No son los mismos con los que siempre me topo. xD

    Saludos!! ^^

  3. Reply Pedro says:

    Gracias a las dos. Iballa, ésa era un poco la idea. Consejos para escritores, en general, hay cientos, y todos son aplicables ya escribas novela costumbrista o de terror, pero – y debe haberlos – no sé de muchas entradas que lidien expresamente con ayudas para los escritores de literatura fantástica.

    Por otra parte, quería centrarme en algunas iniciativas que se pudieran ejecutar, de las que se obtuviera algo tangible. Siempre es más sencillo intentar algo nuevo si las pautas están claras y se pueden tomar acciones concretas. Al menos, así lo creo yo.

    Espero que os sirva. Espero “feedback” 😉

    Un saludo y gracias por comentar.

  4. Reply Emily Ceduar says:

    Hola.
    Bueno, lo que más deseo es que mis historias regresen a las personas en ese momento de la vida en que creían en en los cuentos. Mi historia es una trilogía. Me gustaría saber cómo hacer que el personaje envuelva al lector hasta encariñarse de él…

    Muy buenos consejos ♥

    • Reply admin says:

      Hola Emily, bienvenida.

      Las técnicas de creación de personajes se pueden resumir en un consejo: hazlos memorables. Pero un comentario de una entrada es un espacio demasiado reducido para poder hablar del tema. Hay cientos de libros dedicados a la creación de personajes.

      Un texto excelente, no para construcción de personajes sino de novelas en general es “How to write a Damn Good Novel”, de James N. Frey. Échale un ojo.

      Gracias por comentar.

  5. Reply francisco javier says:

    Hola. Ante todo quisiera felicitaros y agradeceros vuestros esfuerzos. Me han resultado muy interesantes vuestros consejos. Aunque nunca he escrito gran cosa, ya desde pequeño fantaseaba con escribir un gran libro. El reto de ordenar tantas palabras como para configurar una buena historia me seducía y me abrumaba. Aquellos libros parecían más grandes que yo. Y sobre todo no tenía ni idea de que era lo que yo podría contarle a los demás y que además les resultara interesante como para poder leérselo. La conclusión fue sencilla de alcanzar. No convenía escribir nada hasta tener algo que contar. Y por supuesto era entonces demasiado pequeño –ni siquiera conocía a Tolkien y la Tierra Media por aquel entonces- como para llegar a inventarme algo propio. Así que decidí que para saber cómo escribir debería empaparme leyendo todo lo que pudiera engullir.
    Comenzó con Twain, Dickens, Verne, y siguió con Frodo y Gandalf. Tolkien me cautivó. La primera vez que me leí “El señor de los anillos” tardé un año entero. Fue quizás uno de los más emocionantes de mi vida. Y cuando lo acabé no pude resistirlo y me lo leí de nuevo. La idea era cada vez más firme, iba a escribir un libro. Pero seguía sin saber que contar. Así que, aparte de algunas poesías y algún relatillo corto, más bien he escrito poco. Y sin continuidad. Tampoco escribí nunca un diario. Lo intenté una vez y me sentí estúpido, aquello no era lo que yo necesitaba. La tarea se fue posponiendo hasta que el niño dejó de serlo, para dejar de ser libre para soñar. Pero no estaba olvidada, tan solo pospuesta.
    Durante años seguí alimentando el sueño del niño leyendo todo lo que podía, aunque cada vez resultaba ser mucho menos de lo que yo hubiera querido. Varios libros muy dispares influyeron sobre mí de diversas formas. “Hamlet”, “Don Quijote”, “La Odisea”, “Fausto”, “2001”, “Los pilares de la tierra”, “Bóvedas de acero”, “Caballo de Troya”, “Rebelión en la granja”, “Fahrenheit 451”, y muchísimos más. Tantos que no acabaría de nombrarlos aquí sin perder la coherencia. Pronto me dí cuenta de que jamás tendría una idea del todo original, del todo mía. Todas aquellas obras iban dejando su impronta en mí. Y las avivaba más todavía complementando todos aquellos dispares conceptos con el resto de la vida, tanto la propia, como la prestada. Adoraba los cómics que traía mi hermano mayor, los leía enseguida que estaban disponibles. El cine y la televisión resultaron ser cómplices perfectos donde adquirir más ideas, y de donde aprender técnicas con las que relatar historias. Pero fue, por encima de todos los géneros, la ciencia ficción la que me llamó a sus filas. Sus historias mesiánicas eran algo más que simples ficciones, tenían el potencial de las profecías. Es más, ya habían demostrado su clarividencia en multitud de avances de la humanidad que no es este lugar par enumerar. Esa magia científica me sedujo irremisiblemente.
    Al final comprendí que no poder inventar una historia sin contaminarla de las ideas de los demás no podía ser tan malo como al principió me aparentó. Al fin y al cabo aquello era inevitable si quería aprender a escribir como lo hacían los escritores de verdad. Y de repente un día surgió, de entre todo aquel mar de historias de todo tipo, una idea propia. Una idea original. Aquello fue una sorpresa. Guardé aquel germen en el interior de mi cabeza e intenté darle forma. Pero eso también fue algo muy lento. No estaba seguro de que aquel embrión pudiera pasar de un relato corto. En realidad casi parecía un chiste, y no me apetecía escribir un relato que fuera un chiste, así que dejé que siguiera evolucionando en mi interior.
    Mucho después, hace unas pocas semanas, comprendí que aquel chiste no era tal cosa. La idea original por fin parecía tener algo que contar de verdad. Así que arranque lo que pensaba que sería un relato corto, la idea era clara y los objetivos sencillos. Como mucho un libro no muy largo. Ni tan solo pretendía dividirlo en capítulos, o en tomos, o partes. Pero todo se complicó enseguida, los pequeños matices conllevaban grandes implicaciones y en poco más de semana y media me encontré con que había escrito unas veintitrés mil palabras sin demasiado esfuerzo. Dos capítulos completos y prácticamente revisados, aun sujetos a cambios, pero muy a mi gusto. Y, prácticamente, ni siquiera he empezado a entrar en materia, aun estoy en los juegos preliminares. Y las nuevas ideas que han surgido de ese fango primordial con el que estoy modelando mi universo sugieren una saga muy larga. De hecho, mi primer sentimiento fue un profundo desánimo. La tarea estaba en marcha pero cobraba unas dimensiones titánicas, que exigen esfuerzos hercúleos.
    Pero no quiero rendirme, así que inicio toda una serie de pesquisas en la red y me encuentro con cinco sabios consejos. Aprende inglés. Bueno, es un idioma que domino suficientemente bien como para mantener una agradable conversación con un anglófono. ¿Como para escribir un libro? Por supuesto, no. Así que, aunque mi determinación es escribir en castellano, no descarto depurar mi inglés para ser capaz de traducir yo mismo mis propios textos. El panorama que presentáis no deja demasiada elección en cualquier caso. En cuanto a los relatos cortos, como ya he dicho antes, ya he experimentado algo con ellos, aunque nada serio, y, de todas formas, mi idea era esa. Quería escribir algo corto en mi mes de vacaciones pero ahora me enfrento a una saga entera que me abruma nuevamente, y ya no dispongo de tanto tiempo libre como antes, así que tampoco creo que pueda seguir ese ritmo de escritura.
    ¿Qué hago con mis textos? ¿Cómo me doy a conocer si no tengo relatos cortos que considere dignos? ¿Cómo protejo mis textos si los presento en alguna editorial? ¿Qué editorial? Para combatir ese sentimiento me ha ayudado el concepto de “worldbuilding”, he practicado un poco explicándome a mi mismo los fundamentos de mi universo, y ha resultado muy gratificante. Descubrir cosas a la vez que plasmo otras es muy útil, me aclara las ideas y me sirve de referencia para dudas posteriores, aunque luego no tenga cabida en el texto final. Pero no resuelve otras dudas que conciernen al mundo real. Únicamente me ha consolado y ayudado a no rendirme.
    Para el final he dejado los dos consejos que me han resultado más difíciles de seguir, suscribirme a ciertas revistas divulgativas, tanto de ciencia, como de ficción. Vale. Muy bien. Das dos ejemplos de revistas que marcan la tendencia del momento en la ciencia-ficción. He visitado ambas y no me han desanimado, al contrario, creo que voy bien. (Aun así, ¿podrías aconsejarnos más publicaciones de ese tipo?) Pero de las de ciencia no nos indicas ningún referente claro. He realizado nuevas pesquisas sobre el asunto y aparte de la revista “Astronomía” no he encontrado nada que resulte serio. Imagino que las más reputadas revistas científicas no serán publicaciones en castellano y no he conseguido más que frustración. Tampoco me queda claro si me vale la pena pagar la suscripción a la citada “Astronomía”. Se que cada tema tendrá su revista y por eso no has incluido nombres, pero me gustaría que me dijeras qué debería buscar para tener mejores resultados.
    Por supuesto soy un gran devorador de documentales que traten temas de cosmología, paleontología, antropología, etcétera. Me interesa mucho las teorías de la relatividad general, relatividad especial, de cuerdas, de bucles gravitacionales y todo lo referente al funcionamiento del universo. De hecho estoy familiarizado con los conceptos aunque no tengo estudios académicos sobre esos temas. Podríamos decir que intuyo el funcionamiento de esas teorías y me han ayudado a crear una nueva teoría. Que aunque yo mismo no me tomo muy en serio, dado que no se me puede considerar científico –al menos de momento-, sí que quiero incluirlo en mi universo ya que me resulta una forma elegante de resolver ciertas lagunas de los conceptos físicos que se consideran más válidos en la actualidad. No quisiera parecer presuntuoso, tan solo tengo una nueva idea que probablemente sea errónea. Pero yo tan solo pretendo sacar el niño a jugar, que invente y que por fin cuente esa historia que tanto soñaba contar. No importa si la propuesta se acerca más o menos a la verdad, es una simple excusa para escribir.

    Para despedirme quiero agradeceros de nuevo vuestros esfuerzos, y añadir más agradecimientos por prestar atención a este humilde autodenominado escritor. Y sumar un último comentario. No sé si has observado que en este post he intentado seguir uno de los consejos que nos das. Pero en lugar de escoger un artículo científico, ya que no conseguí ninguno sobre el que trabajar, opté por escribirte esta respuesta a tus cinco consejos. Soy consciente de que no te referías a esto exactamente, pero me sirve para ejercitar mis dotes comunicativas. Es un ejercicio excelente para aprender a usar las palabras que necesitas para decir justo lo que quieres decir. Espero haberlo conseguido.

    Sin más, un abrazo y un saludo a todos los que os ocupéis de este blog y a los amigos y amigas de los libros en general, y de la ciencia-ficción en particular. Salud.

    PD: Espero con ansia vuestros consejos. Serán todos bien recibidos. Gracias.

    PPD: 1.572 palabras en unas dos horas. ¿Es una buena media? Espero no haberme pasado.

  6. Reply Pedro says:

    Hola Francisco Javier, bienvenido y mil gracias por tu extenso comentario.

    ¡Tu media de escritura es envidiable! Aún así, mucha precaución con eso, porque habrá días donde no seas capaz de sostenerla (por cansancio, por falta de inspiración, por …) y no debes dejar que eso te desanime. Escribir es un proyecto a largo plazo, como una maratón. Aprende a dosificarte para poder correr una buena distancia de forma continua. Si ése es tu ritmo natural, perfecto, pero ejercítalo a diario.

    En cuanto al inglés: mucho ánimo. Creo que es muy difícil alcanzar la competencia necesaria para traducir a un idioma ajeno no de manera funcional, sino literaria, pero desde luego es posible.

    Los textos cortos no tienen por qué ser cuentos aislados. Pueden muy bien ser capítulos de tu novela, extractos lo suficientemente cerrados como para poder ser leídos de forma aislada (aunque esto puede acarrearte problemas de derechos a la hora de publicarla). De todas formas, deberías ser capaz de robar algo de tiempo a la novela para escribir cuentos. No uno cada semana, pero sí más o menos a voluntad. Creo que es bueno intentarlo.

    Sobre las revistas de cifi/fantasía, hay muchísimas. No se trata de echarles un ojo, sino de seguirlas con asiduidad. Es complicado estar al día tan sólo con las que he mencionado, pero también es cierto que es difícil leerlas cada mes. Terra Nova saldrá en diciembre (y quizá sea más directo, que no más sencillo, colar un texto, pues es en español). Otro par en inglés son Daily Science Fiction o Beneath Ceaseless Skies.

    En revistas científicas, el panorama español es bastante pobre. El inglés es tu camino (hay muchas, mira por ejemplo magazines.com). Pero lo realmente útil es hacer el ejercicio continuamente, con todo tipo de textos o revistas. Si te esfuerzas, te sorprenderá descubrir que hay una historia o un trozo aprovechable en cualquier cosa a la que prestes atención. Ten una libreta a mano y no dejes que vuelen.

    ¡Gracias de nuevo por comentar y mucha suerte con esa saga!

  7. Reply francisco javier says:

    Hola. Muchas gracias. Creo que no soy consciente de si eres consciente de lo que significan, para un escritor que siempre ha sabido que lo era pero que jamás ha podido desarrollar su arte, las palabras de aliento que me ofreces. De verdad. No tengo palabras. De hecho no creo que vuelva a hacer comentarios tan largos como el del otro día –aunque no descarto nada- debería dedicarme a escribir otras cosas, más importantes para mí. Pero como ya dije, todo es ejercicio.
    Ya he empezado un relato corto alternativo a mi historia, siguiendo el consejo de sacar tiempo de donde sea para ello. Puede ser el mismo universo y puede no serlo. Y esto está empezando a ser una tortura. Lo que durante años había pensado que era una imaginación yerma que me condenaría a la eterna frustración, de repente se ha convertido en una prolija fábrica de ideas. Mientras escribo, trabajo, respiro, no dejo de pensar en mi historia, y cada paso que doy me da ideas para nuevos trabajos. El otro día tuve que esconderme en el trabajo –cruzo los dedos, que no lean este blog, y que no sepan que soy yo si lo llegan a leer- para poder escribir unos dos folios a bolígrafo en unos tres cuartos de hora, porque tuve un ataque de inspiración sobre una idea concreta.
    De arrancar un relato corto, que se transforma en saga, a tener la saga en desarrollo, un relato corto ya empezado y otro en ciernes. Y además soy súper chulo y voy y en vez de apretar con el inglés titulo uno de los relatos en francés. Y ni siquiera hablo francés, tuve que buscar en Internet cómo se escribía. Soy lo peor. De verdad que esto es un trauma. Me recuerdo al personaje de un cómic de Neil Gaiman y Allan Moore –un número, el cual no recuerdo en este momento, de “The Sandman”-, en el que un escritor secuestraba a una musa y gracias a ella conseguía la inspiración para escribir sus libros. Cuando finalmente Morfeo liberó a la musa, castigó al escritor con una imaginación extremadamente fecunda, fecunda en exceso. Y la consecuencia fue la locura de un escritor con demasiadas ideas y que acababa intentando escribir con la sangre de sus dedos en las paredes ya que no podía escribirlo todo.
    Por otra parte, soy consciente de que es posible que logre “escribirlo todo”. Si otros seres humanos han podido, ¿por qué no podría hacerlo yo? El mundo creado por mi reverenciado Tolkien es realmente desmesurado, y a él no le dio tiempo. Prueba de ello es el “Silmarillion”, el cual no es más que un boceto de una cantidad insospechable de novelas que nunca tuvo tiempo de desarrollar. De hecho, si le hubiera dado tiempo de hacerlo como él quería, su editor estaría muerto mucho antes de ver publicado “El señor de los anillos” y él no habría tenido tiempo de morirse y aun estaría escribiendo sin haber editado nada todavía. (Por lo que sé, su editor le convenció para sacar el primer libro aunque no hubiera acabado el resto, cosa a la que Tolkien se oponía fuertemente a pesar de haberlo acabado tiempo atrás ya que pretendía publicarlos todos a la vez).
    Por Dios, espero que Morfeo no se enfade conmigo y mi universo no sea tan completo. O necesitaré que la ciencia-ficción me alcance y me otorgue la vida eterna para cumplir mi destino.

    Muchísimas gracias por escucharme. Igual no os escribo durante un tiempo, pero estaré por aquí, atento a lo que podáis decir. Un saludo a todos y un fuerte abrazo. Salud.

  8. Reply Adiley says:

    Hay muy buenos consejos aquí, aunque discrepo fuertemente con la idea de regalarle a la lengua inglesa en bandeja de plata literatura de autores cuya lengua materna es el español. NO! error, aunque el mercado se mueva de una forma u otra, el verdadero arte no está en los que le siguen el juego a la maquinaria, defender nuestra lengua española es sumamente importante, porque con la pérdida de la lengua no solo se pierden los sonidos en la incomprensión, también se pierde una cultura, una identidad y una manera de decir.

    • Reply admin says:

      Hola Adiley, bienvenida.

      Me encantaría poder estar de acuerdo contigo, pero no es que regalemos los autores con bandeja de plata sino que aquí no tienen forma de sobrevivir escribiendo. Las obras seguirán escribiéndolas en español (es muy difícil escribir profesionalmente en otro idioma) pero aquí simplemente no tienen mercado. Hay excepciones, pero la regla es otra.

      Gracias por comentar.

  9. Reply Yeferson says:

    muy buenos consejos

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